Catalonia Single Malt Whisky Nº 4
64,95 €
42% – 70cl
Catalonia Single Malt Whisky Nº 4
Whisky de malta elaborado con cebada cultivada y malteada de forma artesanal en Cataluña. A diferencia de los dos primeros lotes, éste ha envejecido durante algo más de 4 años en barrica: 3 años en barricas de roble y año y medio en una barrica de roble que previamente había contenido vino rancio de la bodega Arché Pagès de Capmany. Este acabado en vino rancio le aporta un matiz final ligeramente más floral que el de los dos barriles comercializados anteriormente, que ofrecían un perfil con más influencia del cereal.
Edición muy limitada de 344 botellas numeradas, sin colorante ni filtrado en frío.
Tiene una graduación alcohólica de 42% vol. y se presenta en botellas de 70 cl.
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Catalonia Single Malt Whisky Nº 4
NOTA DE CATA
Visual: Presenta un color ámbar intenso y profundo, con ricos reflejos cobrizos y destellos de oro viejo, fruto de su maduración natural sin colorantes. En copa, es denso y glicérico, mostrando lágrimas gruesas y lentas que presagian su cuerpo.
Nariz: La primera impresión es de una gran potencia aromática y complejidad. Domina una intensa influencia del «finish» en barricas de vino rancio catalán, que aporta profundos aromas de madera tostada, roble viejo y una caramelización sofisticada. Surgen ricas notas dulces de frutas pasas (orejones, pasas de Corinto), higos secos y un toque de vainilla melosa que se entrelaza con el carácter de la malta.
Boca: La entrada es cremosa, envolvente y untuosa, inundando el paladar. Se confirma como un whisky potente, con carácter, pero sin la agresividad del alcohol mal integrado. El sabor a vino rancio es el protagonista, ofreciendo una dulzura profunda de postre de músic (de los frutos secos dulces) y, sobre todo, ese toque distintivo de madera tostada y barniz noble. Dulzor, con recuerdos de toffee salado y crema pastelera, manteniendo la cremosidad en todo momento.
Final: Muy largo y persistente. El dulzor licoroso del vino y el tostado de la madera noble perduran, dejando una sensación cálida, reconfortante y satinada en la boca.
El maridaje ideal para este Quevall Nº 4, un whisky potente, cremoso y marcado por el dulzor y la madera tostada del vino rancio (sin humo ni yodo), se encuentra en la repostería tradicional y los frutos secos dulces, destacando opciones como la crema catalana (cuyas texturas se funden y los caramelos sintonizan) o un postre de músic con miel, que realza geográficamente y organolépticamente las notas de higos y pasas; también armoniza excelentemente con chocolates con toques de caramelo o quesos curados, que comparten su perfil de nuez y untuosidad.
Elaboración en Llançà del Catalonia Single Malt Whisky Nº 4
Tanto el tostado de las maltas, la fermentación, la doble destilación como los cuatro años de envejecimiento se han llevado a cabo en la destilería de Llançà.
La etiqueta y su historia
En la etiqueta frontal de la botella aparece un mar embravecido por el viento de la tramuntana, con La Nadala surfeando las olas.
La Nadala fue la primera barca de pesca que tuvo la familia de Isaac. Como no había dinero, el padre tuvo que endeudarse con tres bancos diferentes para poder comprarla. Aun así, nunca faltó un plato en la mesa, explica.
Veinticinco años después, La Nadala vuelve a navegar. Esta vez, esperan que llegue más lejos que nunca; por ese motivo han decidido ofrecer este whisky a un precio muy competitivo.
La botella viene acompañada de un estuche con una fotografía de la salida del sol desde la playa de Bramant, punto de inicio geográfico del Cap de Creus, situado en Llançà.
Filosofía de la casa
Su filosofía siempre ha sido elaborar licores naturales de la máxima calidad posible a un precio accesible.
Aunque los dos barriles anteriores fueron un éxito rotundo, desean que más gente pueda regalarlo y degustarlo. Así lo habría querido el padre de la familia, Isaac Castelló “El capità Hans” protagonista de las dos primeras ediciones inaugurales.
Quevall Licors Artesans, destilería inaugurada en 2018 por Isaac y Pilar, que venían del sector de la banca y sanitario respectivamente, decidieron empezar a producir licores 100% naturales y artesanos con plantas y frutas locales. En 2020, en plena pandemia, se pusieron manos a la obra con la elaboración del primer whisky de malta, que finalmente ha visto la luz en mayo de 2024.
La destilería se ubica en Llançà, un pequeño pueblo de la Costa Brava bañado por el mediterráneo y peinado por la tramontana. Pueblo de pescadores, de origen prehistórico como lo demuestran los numerosos dólmenes, situado a los pies del majestuoso Monasterio de Sant Pere de Rodes. También ha sido l’Empordà lugar de inspiración de muchos artistas como Salvador Dalí.
El precioso edificio donde se encuentra la destilería data del siglo XI y cuenta con su propia maltería y dos alambiques de cobre pequeños, pero ideales para conseguir la calidad e intensidad del whisky de malta que producen.
| País | España |
|---|---|
| Estilo | Single Malt |
| Destilería | Quevall |
| Graduación (%) | 42 |
| Contenido (cl) | 70 |


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