Deanston 12 años
51,45 €
46,3% – 70cl
Deanston 12 años | El Clásico Indispensable de las Highlands del Sur
El Deanston 12 años es la piedra angular y la expresión más emblemática del catálogo de la destilería. Ampliamente premiado a nivel internacional, este Single Malt se mantiene fiel a los principios irrenunciables de Deanston: nada añadido de más, solo trabajo duro y determinación. Fieles a su lema —“Ponemos todo lo que somos en todo lo que hacemos”—, sus maestros artesanos elaboran una malta caracterizada por su perfil cremoso, ceroso y marcadamente cereal.
Para su elaboración, esta expresión ha sido envejecida durante 12 años en barricas de ex-Bourbon de primer llenado (first-fill), seleccionadas meticulosamente para potenciar el carácter natural del destilado. Se presenta a una graduación óptima del 46.3% ABV, de color 100% natural y no se filtra en frío (non chill-filtered), conservando intacta su rica textura oleosa, sus aceites naturales y su gran densidad en copa.
Hay existencias
Deanston 12 años: ¿Por qué me parece especial?
Es uno de esos whiskies «de libro» para entender lo que significa la honestidad en el embotellado. El hecho de presentarlo a 46.3% ABV, sin colorante añadido y sin filtración en frío marca una diferencia abismal en la experiencia en boca.
Asimismo, el equilibrio entre la crianza de 12 años en ex-bourbon y el destilado de Deanston es soberbio. En este sentido, la copa ofrece un despliegue riquísimo de miel de brezo, cera de abeja, toffee de mantequilla, cáscara de naranja y cereales dulces horneados. De este modo, la textura se siente amplia, sedosa y tremendamente envolvente.
A esto se une la autenticidad que impregna cada gota, fruto de una destilería que no toma atajos. En suma, una malta de 12 años imprescindible, redonda y galardonada que merece un puesto de honor en cualquier estantería.
Nota de Cata
Color: Oro ambarino brillante, de origen 100% natural.
Nariz: Fresca, compleja y marcadamente dulce. Para empezar, destacan aromas intensos de miel de flores, crema de vainilla, cebada maltada y toffee. A continuación, emergen recuerdos de cera de abeja, manzana amarilla, ralladura de naranja, frutos secos y un toque suave de roble especiado.
Boca: Entrada amplia, densa y de textura marcadamente cremosa y mantecosa en el paladar. Del mismo modo que en nariz, se despliegan sabores a miel, caramelo blando, galleta de mantequilla, fruta en almíbar y pan horneado. Progresivamente, la madera aporta notas cálidas de canela, clavo y jengibre suave.
Final: De buena longitud, cálido y reconfortante. Deja una huella persistente de miel de brezo, grano tostado, especias dulces y un toque limpio y seco de roble noble.
Momentos de Consumo y Servicio Sugerido para Deanston 12 años
Solo en Copa Tulipa: Servir a temperatura ambiente en copa Glencairn para permitir que el whisky abra sus capas de miel, cera de abeja y vainilla.
Con Gotas de Agua: Añadir un par de gotas de agua pura resalta su faceta más dulce y de cereal horneado, suavizando los 46.3% ABV y acentuando su textura mantecosa.
Maridaje Gastronómico: Combina de forma magistral con tablas de quesos semicurados (como un Gouda o Cheddar de granja), repostería tradicional con manzana o canela, frutos secos tostados y cecina.
La Destilería Deanston: Tradición, Sostenibilidad y Artesanía
Ubicada a orillas del río Teith en Perthshire, a las puertas de las Highlands, Deanston ocupa un edificio histórico construido originalmente en 1785 como una fábrica textil de algodón. No fue hasta 1965 cuando el complejo se convirtió en destilería de whisky, aprovechando las idóneas condiciones del río para alimentar su propia turbina hidroeléctrica. Esto la convierte en la única destilería de Escocia autosuficiente en energía eléctrica.
El Método Artesanal y la Cebada Local
Deanston destaca por utilizar exclusivamente cebada de cultivo local escocés y por mantener procesos de elaboración tradicionales. Con tiempos de fermentación prolongados y una maceración en un open mash tun de hierro fundido, la destilería obtiene un destilado rico en aromas de cereal, malta y notas cremosas que responden de manera excepcional a la maduración en barricas de bourbon.



Propietario verificado Iván Fernández López (Cliente verificado) –
Uno de los mejores escoceses que probé nunca, una gran sorpresa en mi colección de botellas. Miel, galleta, cereal, vainilla, un poco especiado pero no mucho, como una rebanada de pan de pueblo con mantequilla derretida en verano. Final largo y cálido, con cuerpo grueso, con sus aceites y aromas, untuoso en la boca. Casi masticable como una merienda. Algo recién horneado. Maravilloso