Ardbeg Uigeadail
86,95 €
54,2% – 70cl
Ardbeg Uigeadail | La Fusión Perfecta de Turba Profunda y Jerez Voluptuoso
El Ardbeg Uigeadail (pronunciado «Oog-a-dal») es una de las expresiones más veneradas y galardonadas de la destilería de Islay. Este whisky de malta lleva el nombre del lago en la isla de Islay que ha suministrado agua a la destilería durante siglos. Famoso mundialmente por su complejidad, logra un matrimonio magistral entre el humo fenólico más denso y la opulencia de la crianza en madera de jerez.
Lo verdaderamente especial del Uigeadail reside en la cuidada elección de sus barriles. Por un lado, las barricas de bourbon le otorgan al whisky las cualidades del inconfundible estilo ahumado y terroso de la casa; por otro lado, la incorporación de barricas de jerez mucho más viejas aporta un delicioso e inolvidable final de jerez. Se presenta a una fuerza rotunda de 54.2% ABV (Cask Strength), embotellado de color 100% natural y sin filtrado en frío (non chill-filtered), ofreciendo una experiencia sensorial visceral y profundamente envolvente.
Hay existencias
Ardbeg Uigeadail: ¿Por qué me parece tan especial?
Es sencillamente una obra de arte del ensamblaje en un single malt. La manera en que contrasta la turba marítima y terrosa con el impacto dulce de esas barricas de jerez añejas es de una elegancia sobrecogedora.
Asimismo, su fuerza de barrica a 54.2% ABV le otorga una presencia en boca con un cuerpo y una textura casi masticables. En este sentido, mientras que el humo de ceniza, el alquitrán y la salmuera golpean el paladar, el jerez viejo responde con capas de pastel de Navidad, pasas, chocolate amargo y espresso recargado. De este modo, la potencia alcohólica se siente integradísima y con un equilibrio soberbio.
A esto se une la filosofía innegociable de Ardbeg de no filtrar en frío ni añadir colorantes. En suma, un whisky de culto imprescindible, con una complejidad abrumadora que no puede faltar en la colección de ningún auténtico devoto de la turba.
Nota de Cata
Color: Ámbar profundo con intensos destellos cobrizos y caoba, de origen 100% natural.
Nariz: Densa, rica y multidimensional. Para empezar, destacan aromas de humo de turba denso, cuero viejo, café tueste oscuro, frutos secos y miel de melaza. A continuación, emergen recuerdos de pastel de frutas, pasas sultanas, nuez moscada, agujas de pino y una pincelada salina de brea y alquitrán.
Boca: Entrada voluptuosa, de textura marcadamente oleosa y almibarada en el paladar. Del mismo modo que en nariz, se despliega una ola de turba terrosa, ceniza de fogata y turrón de chocolate negro, equilibrada por sabores golosos de ciruelas secas, miel de brezo y frutos del bosque confitados.
Final: De una longitud extraordinaria, cálido, especiado y ahumado. Deja una huella indeleble de cacao amargo, té negro, pasas al jerez añejo, humo medicinal y un toque salino de roble.
Momentos de Consumo y Servicio Sugerido para Ardbeg Uigeadail
Solo en Copa Tulipa: Servir a temperatura ambiente en copa Glencairn para apreciar la majestuosa complejidad del humo ensamblado con el jerez viejo.
Con Gotas de Agua: Al tratarse de un whisky de fuerza de barrica (54.2% ABV), añadir unas gotas de agua pura es altamente recomendable. Esto desbloquea un abanico aromático superior, revelando notas de crema de vainilla, naranja confitada y pastel de nueces.
Maridaje Gastronómico: Marida a la perfección con postres intensos de chocolate negro (75% o más), cecina curada, quesos azules potentes (como Stilton o Cabrales) y carne de venado o jabalí a la brasa.
La Destilería Ardbeg: La Leyenda del Sur de Islay
La destilería Ardbeg se encuentra situada en la costa sur de la isla de Islay, cerca de Port Ellen y Bowmore. Su nombre procede del gaélico y hace referencia a un pequeño pueblo del pasado lejano que significa «pequeño cabo». El origen de la producción en este enclave se remonta a 1794 con la construcción de una destilería ilegal, hasta que en 1815 abrió sus puertas de manera oficial y legal.
A lo largo de su historia, la destilería ha atravesado diversos hitos y cierres temporales. Estuvo cerrada por reformas entre 1981 y 1989. Tras un nuevo parón en 1996, volvió a reabrir en 1997 bajo la dirección de Stuart Thomson (procedente de Glenmorangie PLC). Posteriormente, en 2005, Ardbeg fue adquirida por el grupo de lujo Louis Vuitton Moët Hennessy (LVMH). En marzo de 2007, la dirección pasó a manos de Michael «Mickey» Heads, nativo de Islay y exgerente de Jura.
Proceso Técnico, Alambiques y el Purificador
El proceso de elaboración de Ardbeg destaca por especificaciones técnicas muy particulares:
Agua: El agua empleada para la elaboración proviene directamente del lago Loch Uigeadail, que ha abastecido a la destilería a lo largo de siglos.
Malla de Turba: La malta utilizada procede de la vecina Port Ellen y es la que mayor concentración de turba posee de toda la isla (alrededor de 50 a 55 ppm).
Configuración de Alambiques: Cuenta con un Wash Still (para la primera destilación, obteniendo un low wine al 25% ABV) y un Spirit Still (para la segunda destilación, obteniendo un new make spirit al 72% ABV). Curiosamente, ambos alambiques poseen casi el mismo tamaño, una configuración poco habitual frente a otras destilerías donde el primero suele ser significativamente mayor.
El Purificador: Para contrarrestar el peso de la turba, el spirit still cuenta con un purificador que devuelve los alcoholes más pesados al alambique, permitiendo que solo los aromas más florales y frutales pasen a la condensación.
Fiel a su compromiso artesanal, Ardbeg produce exclusivamente whisky de malta embotellado sin filtración en frío (non chill-filtered) y con su color natural.



Gangrol (Cliente verificado) –
Toque a madera y mucho retrogusto. Impresionante.
Gangrol (Cliente verificado) –
Una vez probado este néctar divino es difícil pasar de él. Hay que tenerlo en casa si o si.